De la política al territorio vivo

Por: Gonzalo Molina Arrieta *Coordinador de Proyecto Ecoatmósferas, Lic. En ciencias Sociales y Económicas, Magister en Desarrollo Sostenible, Especialista en Filosofía, Especialista en Gestión Pública, Técnico en Preservación Recursos Naturales, Técnico en Gestión Ambiental, Técnico en Turismo de Naturaleza, Técnico en Guianza Turística, Técnico en Manejo de Zonas verdes y Jardinería. Correo: ecoatmosfera@gmail.com

La nueva Política Nacional de Educación Ambiental y los proyectos escolares en la perspeciva de Ecoatmósferas

La actualización de la Política Nacional de Educación Ambiental (PNEA) constituye un acontecimiento relevante para la educación colombiana. Luego de veinticuatro años de vigencia del documento de 2002, el país cuenta con una hoja de ruta que responde de manera más explícita a la crisis climática, la pérdida de biodiversidad, la contaminación, los conflictos socioambientales y las desigualdades territoriales. Su formulación recogió las voces de más de doce mil participantes y reconoció experiencias construidas por escuelas, pueblos indígenas, comunidades negras, afrocolombianas, campesinas, organizaciones sociales, universidades y autoridades ambientales (Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible [MADS] & Ministerio de Educación Nacional [MEN], 2026).

El valor de la política no radica únicamente en incorporar temas nuevos. Su aporte fundamental consiste en modificar el sentido de la educación ambiental: ya no basta con informar sobre problemas ni realizar campañas ocasionales. La tarea educativa es comprender las causas estructurales de la crisis, democratizar el conocimiento, fortalecer la participación y transformar las relaciones entre sociedad, cultura y naturaleza. Esta orientación encuentra en Ecoatmósferas una experiencia pedagógica coherente y una posibilidad concreta de territorialización.

De una educación ambiental fragmentada al cuidado de la trama de la vida

La PNEA define el ambiente como una red dinámica de interdependencias que no puede reducirse a la dimensión biofísica. Toda problemática ambiental expresa simultáneamente relaciones ecológicas, prácticas culturales, decisiones económicas, disputas políticas, imaginarios, emociones y formas de conocimiento. Esta comprensión cuestiona la separación moderna entre humanidad y naturaleza, así como la idea de que el ambiente sea competencia exclusiva de las ciencias naturales. Filosofía, ciencias sociales, artes, tecnología, matemáticas, lenguajes y saberes comunitarios participan en su lectura y transformación.

Desde este horizonte, la educación ambiental es un proceso cultural y político. Forma valores de respeto, solidaridad y responsabilidad; desarrolla pensamiento crítico y complejo; reconoce la afectividad y el sentipensar; y fortalece la capacidad colectiva para cuidar la vida. La política se apoya en tres principios éticos: la ética del cuidado, que afirma la corresponsabilidad con ecosistemas y seres humanos y no humanos; la acción sin daño, que exige evitar que las intervenciones reproduzcan exclusiones o profundicen conflictos; y la justicia ambiental, articulada con las justicias social, ecológica y epistémica (MADS & MEN, 2026).

Estos principios se concretan mediante siete enfoques: territorial; de género y sus diversidades; diferencial e interseccional; intercultural y de autonomía; intergeneracional; de formación integral; y de derechos humanos y derechos de la naturaleza. El cambio climático, aunque no se presenta como un enfoque separado, atraviesa estructuralmente los procesos educativos. Niñas, niños y jóvenes dejan de ser receptores pasivos y son reconocidos como sujetos políticos con capacidad de incidencia en las decisiones que comprometen su presente y su futuro.

Seis desplazamientos estratégicos para la escuela

Seis desplazamientos estratégicos para la escuela en la PNEA.

El marco estratégico desarrolla seis objetivos específicos, diecisiete procesos y cincuenta y siete líneas de acción. Fortalece los PRAE, los PROCEDA y los CIDEA; incorpora ciencia ciudadana, innovación pedagógica, educación climática y comunicación comunitaria; y otorga a las instituciones de educación superior responsabilidades en ambientalización curricular, investigación, extensión y gestión sostenible. Varias metas se proyectan hasta 2038, por lo que la política debe entenderse como una construcción de largo plazo y no como un programa coyuntural.

Ecoatmósferas: ecoalfabetizar para conocer, sentir y transformar

La perspectiva de Ecoatmósferas coincide con los principales fundamentos de la PNEA, pero aporta una formulación pedagógica nacida de la experiencia. Una ecoatmósfera es un sistema glocal orientado a preservar especies nativas y promisorias, promover la agroecología, pedagogizar espacios de contacto directo con la naturaleza y desarrollar inteligencia, liderazgo y cooperación ecológica. Su propósito no es añadir contenidos verdes a la enseñanza tradicional, sino transformar la forma de conocer y habitar el mundo.

En este enfoque, la ecoalfabetización crítica puede comprenderse como ecocimiento: un proceso de concientización ecológica situada, contextual y vivencial que integra experiencia sensible, pensamiento crítico y acción transformadora. Conocer no consiste solamente en clasificar o memorizar conceptos. Implica observar con atención, vincular el cuerpo y las emociones, conversar con las comunidades, interpretar relaciones sistémicas y asumir compromisos verificables de cuidado. Las plantas, el suelo, el agua, los insectos, las semillas y los demás seres dejan de ser objetos decorativos para convertirse en sujetos pedagógicos.

Esta concepción también afirma que no existe una educación ambiental neutral. Todo proceso educativo transmite una manera de valorar la naturaleza y de comprender el desarrollo. Por eso, la ecoalfabetización debe examinar críticamente el extractivismo, el consumo desmedido, la artificialización del territorio, las desigualdades ambientales y las jerarquías que invisibilizan los conocimientos ancestrales y populares. La justicia social, ambiental y epistémica se vuelve inseparable del aprendizaje ecológico (Molina Arrieta, 2025).

Resignificar el PRAE como proyecto territorial de investigación y acción

La principal oportunidad que abre la PNEA para las instituciones educativas es la resignificación del Proyecto Ambiental Escolar. En muchos casos, el PRAE ha sido reducido a reciclaje, ornato o jornadas de siembra sin continuidad. Estas actividades pueden ser valiosas, pero son insuficientes cuando no parten de una lectura de contexto, no se articulan al currículo y no evalúan sus efectos. Un PRAE ecoalfabetizador debe formular problemas auténticos, integrar áreas, producir conocimiento y sostener procesos de transformación con la comunidad.

Ecoatmósferas propone organizar el aprendizaje en un ciclo de siete movimientos: sentir, observar, comprender, dialogar, actuar, evaluar y regenerar. Sentir reconoce la conexión afectiva con el lugar; observar construye registros rigurosos; comprender relaciona causas y escalas; dialogar pone en encuentro los sistemas de conocimiento; actuar desarrolla intervenciones; evaluar contrasta resultados; y regenerar corrige, cuida y da continuidad. El ciclo evita que la acción se convierta en activismo sin reflexión y que la investigación permanezca desconectada de la vida.

Para que este enfoque sea institucional, el PRAE debe incorporarse al PEI y a las planeaciones de área; contar con un equipo interdisciplinario y representación estudiantil; coordinarse con el CIDEA, autoridades ambientales, universidades y organizaciones comunitarias; establecer una línea base; formular metas e indicadores; documentar aprendizajes; y disponer de un plan de sostenibilidad. No se trata de aumentar la carga de los docentes, sino de convertir problemas territoriales compartidos en organizadores del currículo.

Proyectos escolares pertinentes

Los siguientes proyectos pueden desarrollarse como componentes articulados de un PRAE territorial. Cada institución deberá ajustarlos a su ecosistema, cultura, población y capacidades, evitando modelos estandarizados. Su unidad metodológica es la investigación-acción participativa y el ciclo pedagógico de Ecoatmósferas.

ProyectoPropósitoActividades ClaveProductos y Evidencias
Inventario biocultural y observatorio escolarReconocer la biodiversidad nativa del bosque seco tropical y los saberes locales del entorno.– Recorridos territoriales.
– Entrevistas a sabedores.
– Registro fotográfico de flora y fauna.
– Catálogo escolar de especies.
– Mapa biocultural.
– Reportes semestrales en ciencia ciudadana.
Jardín biodiverso comestible y memoriaConvertir la escuela en un espacio de soberanía alimentaria, agroecología y memoria cultural.– Diseño de cultivos adaptados.
– Recuperación de recetas familiares.
– Elaboración de compost y registro de cosechas.
– Banco e intercambio de semillas.
– Bitácoras de crecimiento.
– Recetario biocultural comunitario.
Escuela-cuenca: guardianes del aguaFortalecer la gestión del riesgo climático y la protección de la cuenca hídrica local.– Mapeo del recorrido del agua.
– Medición de variables hídricas.
– Análisis crítico del consumo escolar.
– Mapa hídrico del territorio.
– Protocolo de ahorro y contingencia.
– Audiencia estudiantil del agua.
Cartografía socioambiental y socioemocionalAnalizar cómo los conflictos, afectos y desigualdades ambientales afectan a la comunidad.– Recorridos sensibles y mapas parlantes.
– Diálogos intergeneracionales.
-Análisis con enfoque diferencial e interseccional.
– Atlas socioambiental y socioemocional.
– Exposición comunitaria.
– Agenda de acciones de cuidado.
Aula viva de bosque seco y polinizadoresRestaurar áreas degradadas con especies nativas y proteger polinizadores a largo plazo.– Diagnóstico de suelos y sombra.
– Creación de viveros escolares.
– Monitoreo continuo de flora y fauna.
– Vivero y parcela demostrativa.
– Calendario fenológico.
– Corredores ecológicos para aves y mariposas.

Ruta mínima de implementación

La institución puede iniciar con una asamblea de lectura territorial, seleccionar un problema integrador y levantar una línea base. Luego conforma un equipo PRAE interdisciplinario con participación estudiantil y comunitaria, formula metas verificables, distribuye responsabilidades e integra actividades en las planeaciones de área. Durante la ejecución registra tanto resultados ecológicos como aprendizajes, participación y transformaciones culturales. Al finalizar cada ciclo socializa públicamente los hallazgos, evalúa con la comunidad y acuerda acciones de regeneración y continuidad. Esta ruta debe conectarse con el CIDEA, los PROCEDA, la autoridad ambiental y posibles aliados universitarios.

La PNEA 2026 ofrece una oportunidad histórica para que la educación ambiental deje de ocupar un lugar periférico. Su realización dependerá de que las escuelas superen el activismo episódico y construyan procesos curriculares, investigativos y comunitarios capaces de transformar el territorio. Ecoatmósferas aporta una pedagogía para ese tránsito: aprender desde la experiencia, reconocer la diversidad biocultural, pensar sistémicamente, dialogar entre conocimientos y actuar con responsabilidad regenerativa. La escuela crítica, biodiversa y ecoalfabetizada no es la que acumula más campañas, sino la que aprende a leer la trama de la vida, participa en las decisiones que la afectan y sostiene comunidades de cuidado. Allí la política se convierte en práctica y el mundo vuelve a ser aula.


  • Capra, F. (1998). La trama de la vida. Editorial Anagrama.
  • Congreso de Colombia. (2012). Ley 1549 de 2012, por medio de la cual se fortalece la institucionalización de la Política Nacional de Educación Ambiental. https://www.funcionpublica.gov.co/eva/gestornormativo/norma.php?i=48262
  • Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI.
  • Leff, E. (1998). Saber ambiental: Sustentabilidad, racionalidad, complejidad, poder. Siglo XXI.
  • Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, & Ministerio de Educación Nacional. (2026). Política Nacional de Educación Ambiental (2.ª ed.). https://www.minambiente.gov.co/cumbre-nacional-educacion-ambiental/
  • Molina Arrieta, G. P. (2025). Ecoalfabetización como estrategia transformadora de la educación ambiental en el Distrito de Barranquilla: Caso Proyecto Ecoatmósferas 2008-2018, IED Técnica Metropolitana [Tesis de maestría, Universidad de la Costa]. Repositorio CUC. https://repositorio.cuc.edu.co/entities/publication/1eccf305-895a-4e46-a76b-7d194c9db153
  • Proyecto Ecoatmósferas. (s. f.). Biodiversidad y ecoalfabetización. https://ecoatmosferas.org/

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